viernes, 11 de abril de 2008

Una luz


Era una tarde repetida. Cuando un color, una luz y un olor se unen para hacernos revivir momentos de nuestras vidas, se repiten las horas ya vividas. Es la maquina del tiempo que está alojada en nuestro cerebro y nos traslada al pasado.
Hace calor, las piedras, desde su memoria me reconocieron, recogiendo mi recuerdo.
No estaba sola, ellas me trasmitían el único momento vivido a su lado.
Sentada mirando el rió a la sombra de los robles centenarios y carballos nutridos por el rió, alisos sembrados entre lagunas. Estampa de color adherida a mi retina.
He buscado su estela, en la tranquilidad de la tarde, de un sol que logra abrirse paso entre las hojas.

Fueron testigos el milano negro, el águila caudal, el halcón abejero, el gavilán, el autillo o el cárabo. La salamandra rabilarga; fresnos y algún avellano de gran porte y edad. Molinos y otros elementos ligados al agua que caminan sobre las raíces de mi pasado.

Evocadores paisajes, que se ven surcados por innumerables y saltarines arroyos, poniendo una pincelada de plata como contraste a un verdor esplendoroso, o dando vida a estáticos paisajes de atractivos roquedos de penedos, o peñascos con tan suaves y labradas formas que se nos acogieron en aquella tarde.

Auténtica sinfonía de sonidos resultando grandiosos en la quietud y silencio. Melodía de mi regreso a mi mundo animado.
Allí sentada en la piedra creí estar viviendo un retroceso al pasado.

Te volviste sobrenatural. Me quede embelesada. De repente resurgiste del agua entre espuma blanca. Tu cuerpo era transparente.
Sentí un peso y una presión tremenda sobre mi misma. Eras uno de esos duendes que se mueven junto a los seres humanos y se entretiene en hacer desaparecer las cosas que éstos tienen a mano, que quiebran los encantamientos y encuentran de una vez, en grado sumo, la fortuna, el amor y la belleza. Te paseas con tu melancolía en las soledades de bosque; te apareces de vez en cuando a los que penetran en lo más enmarañado del bosque, para enseñarles el camino de vuelta.

Abrí los ojos, el trémulo sonido de las hojas, las gotas del llanto de la lluvia,
la inconstancia del viento, desviaron mi atención al presente.

Sólo son cosas mías…

18 comentarios:

katina dijo...

Querida Muxica:

Me haces viajar por parajes desconocidos pero cercanos , recreados en mi mente .
Sintonía de remenbranzas , olores , brisas que me inundan y traen a mi gratos recuerdos.
preciosas letras.
un abrazo.

Isabel dijo...

Sea con poesía, sea con prosa, el encanto de tus palabras llena en este momento la noche. Si pasas por mi blog, me gustaría que te quedases con uno de los premios que hay para repartir... es un problema hacerlo y prefiero que cada uno de los que sois importantes para mí tuviera uno. Besitos, guapa.

nara dijo...

... que viaje más bonito, me encantó al leerlo lo viví tambien !!

besos.

butherfly dijo...

Ay Inma!!!!! cómo me haces sentir sabiendo que también recuerdos como los tuyos los llevo tan clavados dentro de mí...
Pronto me sentaré a tu lado para conversar, llorar y reir...

Un biquiño agarimoso sempre

Maki dijo...

Precioso relato amiga ,,cuantos sentimientos hay dentro de ti,,,,,,solo asi se puede escribir asi ,,,,,

un besazo preciosa

conny dijo...

Tan hermosa como tú tus letras, me hiciste viajar, disfrutar olores, recuerdos inmensos, saludosy besos

Eva dijo...

¡Muy bueno! Vi al trasgu tras de tí, dando saltos, ese río recorriendo el camino y el sonido del agua chocando con la piedras....pues sí, me trasladé allí....hasta el olor me traje.

Me gusto mucho, Muxica.

Besos.

Ana dijo...

Dinamismo en la forma y en el fondo, en el léxico y en la grafía, en la esencia y en la presencia. En tí TODO ES VIDA.

Besos ilusos a tu arte magistral, a tu sentir especial. Eres ternura y pasión, eres todo corazón.

Milagros Sánchez dijo...

Querida amiga, regresamos y es todo un placer sumergirse en tus versos para degustar olores, sabores, lugares y sentimientos indescriptibles capaces de envolvernos con la magia sutil de tus palabras.
Besos multicolores de nuestra parte.

Verbo... dijo...

Deseamos ciertos momentos, ciertos sabores y colores, como alimento a los sentidos, para sentirnos vivos.

Un abrazo.

M.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

que lindo...

Tomi dijo...

Muxica, bonito y sugerente paseo.
Imagino duendes escondidos debajo de las hojas siempre que voy por el bosque, ya veo que no soy la única. O puede que no sean imaginaciones.

Gerardo Omaña dijo...

letras de sueños hambrientos que tus manos plasman,
que se dejan oír como un silbido o rumor de sentimientos
buscando en el vacío los días eternos.

besos para tu alma.

Vicky dijo...

Vaya si tienes el don de transportar el espíritu...
Bellas letras

Clarice Baricco dijo...

Y tus letras coloreadas qué lindas! pero sé que va el color de tu alma.

Lindo leerte.

Besos linda.

Pedro dijo...

Tus palabras parece que se leen con los ojos cerrados y evocando imágenes de ensueño. Es increible lo que puedes hacer con unas simples letras.
Gracias.
Un beso.

Luminicus dijo...

El regreso es parte del crecimiento, uno vuelve recuerda y trae al presente momentos que nos fortalecen.
Unas hermosas letras las de hoy.
Un besote

Julio dijo...

Me hiciste pensar en el olor de la hierba recién mojada... delicioso!

Te mando un beso