domingo, 31 de marzo de 2013

A deshora

No me quieras a deshora
Déjame crecer sola
que a veces me visto de olvido

No duele la sangre cuando chorrea,
aunque lleguen con más fuerza los recuerdos
desde los días incoloros.

No siempre el amor es generoso;
cuando llega de un modo represivo,
puede desgajar la autonomía.

No me quieras de esa forma
misericordiosa que absuelve,
porque la sangre también respeta

No hieras cuando mires desde tu esquina.
No dejes caer el aguijón de los supuestos
porque el amor puede ser un simulacro.

No me quieras a deshora.
No me quieras de esa forma.

Quereres que mueren al decirlos
faltos de humildad y placidez…
que mueven furiosamente la arena

No me quieras a deshora.
Sólo son cosas mías…

5 comentarios:

Sabela dijo...

Tus cosas son hermosas.
Abrazos.

ROCIO dijo...

Quereres que duelen y dañan, mejor solo con las condiciones de un mismo.

Un besote.

rocío

ROCIO dijo...

Hay quereres que dañan y es major estar solo con uno mismo.

Bellas tus cosas amiga.

Besos.

Rocío

Oréadas (Darilea) dijo...

El amor es tiempo, tiempo sin medida.
Un saludo

Aldabra dijo...

hay amores que nunca tenían que llegar a haber nacido, así no habrían hecho tanto daño... es como los amores imposibles, los tóxicos, los represivos... no todos los amores son buenos.

el poema sí que es bueno, sí... da igual que el amor del que hable no sea amor del bueno.

biquiños,