viernes, 16 de septiembre de 2011

Anónimo


Me diste tu nombre.
Tres letras,
para poderte llamar.
Ahora te llamas anónimo.
Dejas tu rastro sin perfil.
Anidas entre la luna y sol
¡No te puedo llamar!
Tus palabras me despiertan
desvelan mi corazón.
Haces remendar el tiempo.
Regreso por tus trazos
a aquel lugar secreto.
Eres anónimo, con nombre
y corazón.
Cuando asoman las sombras,
recuerdo tu tiempo imposible,
el camino nos llevó al olvido
de una tarde imprevista
llena de espacios oscuros
Cuando asome el sol, una mañana,
te citaré en la tarde
he iré diseñándote en aquel
lugar tan nuestro
donde consagré mi amor sin forma.
La distancia es una respuesta dura,
que recuerda el camino
que te llevó al olvido.
Ya se despejaron las sombras
Ya no sé tu nombre
Ya no siento las albas
al contemplar el tiempo sin lunas.
Te he perdido sin lamentos
asumiendo desde mis versos,
el vacío de lo absurdo
Sólo son cosas mías…

4 comentarios:

Oréadas dijo...

Personajes sin rostro que se instalan en el corazón..
Besitos

Ron dijo...

creo que ese anónimo no se merece tanto, ¿no te parece?

biquiños,

manolo dijo...

Son vivencias de la vida, que no se deben enviar al olvido.
Forman partee nuestro ser y con ellos nos formamos y crecemos.
Buena expresión.

Es mi primera visita a tu blog y espero me dejes continuar visitándote y apuntarme
como seguidor.
Saludos

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola preciosa, he estado fuera de mi comunidad aprendiendo un curso de administración y tengo la cabeza llena de números en lugar de letras jaja!!
Cuidado con los anónimos, pero algunos son extraordinarios, conozco unos cuantos
te dejo mi ternura
Sor.Cecilia