miércoles, 16 de diciembre de 2009

En la distancia

Fue corta la distancia
entre tus ojos y mis ojos.

 
No había olvido
en el contacto de nuestras manos,
pero habíamos arrinconado
la textura de vivir soñando..


El tiempo no se borra la memoria,
dura eternamente.

Vuelven las palomas a mis horas,
vuelvo a tejer vocablos, desde lo que creía ya muerto.


Construimos un paraíso de palabras,
lo alzamos hasta el cielo
y ahora… en la distancia
que creía ya lejos, he vuelto a sentir cuanto te quiero.


He sentido el frío de la mañana,
la lluvia que nos mojaba.
Ese frío y esa lluvia, se posaron en nuestros labios, mezclando
sabores de un amor sin destino,
que no lo borra ni la muerte.


Los minutos acercaron nuestro pensamiento.
Cayeron rayos, piedras de hielo,
que rompían aquel nuestro tiempo.


La ciudad de mis sueños se vistió de negro.
Comprendí que ya es otro mi tiempo, y tu tiempo.

Sólo son cosas mías.



7 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Nuestros tiempos raramente coinciden con los de otros.

ElPoeta dijo...

Sin duda sigue la melancolía, pero asoma un rayo de esperanza... Biquiños moitos e bon Nadal, amiga,
V.

mardelibertad dijo...

siempre esta un rayo de luz que alumbra el camino.
Abrazo

Dedicatorias dijo...

Besitos de Frambuesa !!!!

Silencios dijo...

" En la distancia,.... Construimos un paraíso de palabras"

Cuánta nostalgia, pena y melancolía, cuando por fin se entiende el vacío.

besos corazón

Albino dijo...

Tienes razon, Muxica, aunque tu lo dices con hermosos versos. "El tiempo no se borra. La memoria dura eternamente".
Y además, los sentimientos no se mueren. Solamente se adormecen.
Biquiños agarimosos

Marina dijo...

Ay!!! cuanta melancolia...
Te deseo lo mejor para ti y los tuyos.
Todos los días sale el sol.
besos