miércoles, 28 de octubre de 2009

Contrariada

Es tan tremenda mi pena, que impúdico me parece sacarla al aire.
Es tan duro el tiempo que hace nacer mi pena, que pecado me parece vivirlo.
Es tan fuerte mi olvido, que terrible me parece mi indiferencia.
Es tan fuerte mi dolor, que apaga mis esperanzas de vida.
Es tanto...tanto...como no estar aquí.

Es mi lágrima rebelde la que llama.
Es mi sangre contrariada.
Es el amor que no es nada.

Yo soy la que reclama,
la que ha dado a la nada.
Soy la irreconocible, que no abriga el perdón en su alma.

Hoy soy así, mañana no se.
Sólo son cosas mías...

5 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Que bello poema, con una música sublime para quedarse por aquí..

Un placer pasar por tu esapcio..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos de siempre..

Luminicus dijo...

te encontre, y no quiero prederte de nuevo.
Un beso

mariajesusparadela dijo...

Espera a mañana. Ten paciencia y espera a mañana.

Isabel dijo...

Mañana... hay que superar las cosas y ser mejor mañana, porque si no, te desgastas hasta morir por dentro. Besos.

AnaR dijo...

Hay días,momentos en que no se es...

Besos